martes, 12 de julio de 2011

Revolución a golpe de spray


Pintada en la fachada de la escuela de Bellas Artes
de El Cairo, conmemorando la revolución
que se inició en Egipto el 25 de enero
(vía Cairo Street Art Map)


La revolución en Egipto comenzó por ocupar la plaza Tahrir, en El Cairo. Los sublevados contra el régimen de Hosni Mubarak mostraron así que las calles son de los ciudadanos, y que es allí donde se reúnen para hacerse oír. Las consignas pidiendo la democracia no han abandonado la ciudad, pero incluso cuando los manifestantes no están protestando, los mensajes de la revuelta continúan presentes. En los muros de los edificios de El Cairo, como en tantas otras ciudades del norte de África, quedan impresos los lemas de la 'primavera árabe' en forma de pintadas políticas.

Además de frases en árabe o en inglés, los alrededores de la plaza de Tahrir se han llenado de stencils críticos con el gobierno y sus dirigentes, y han surgido también numerosos colectivos que se dedican a pintar vistosos murales o bien a fotografiar cualquier intervención artística callejera que esté relacionada con la revolución. Es el caso de grupos como Revolution Graffiti o Egypt in Colors.

Los llamados 'mártires de la revolución' -las personas que fallecieron como consecuencia de los disturbios ocasionados en las manifestaciones y la represión gubernamental- son uno de los temas recurrentes de los murales. La existencia de estas obras es efímera: las autoridades se esfuerzan por borrarlos lo más rápidamente posible, una prueba de que las calles de Egipto continúan sin ser espacios para la libre expresión. Pero los autores no se rinden y vuelven a pintar los rostros que para ellos simbolizan los sacrificios de "la lucha por la libertad, la democracia y la igualdad", tal y como explica Ganzeer, uno de los artistas más conocidos.

Como protesta contra lo que consideran un acto de censura por parte del gobierno, Ganzeer y otros artistas han impulsado, también en El Cairo, los 'Mad Graffiti Weekends', unas reuniones de fin de semana en las que todo el que quiera puede participar ayudando a recortar los stencil o pintando en la calle. Según un reportaje de Ahram Online, los graffiti conmemorativos de la revolución, y en particular los murales dedicados a los mártires, tienen bastante aceptación popular e incluso muchos transeúntes ayudan a los artistas prestándoles materiales para sus trabajos.

Los graffiti se han extendido de tal forma por la ciudad, que se ha creado el "Cairo Street Art Map", un plano en Google Maps en el que aparecen localizadas las obras más llamativas, junto con fotografías, comentarios y datos sobre su ubicación. Y todo en una ciudad en la que, según afirma la fotoperiodista sueca Mia Grondähl, "antes de la revolución, lo único que había pintado en las calles eran anuncios para alquilar una plaza de garaje".

domingo, 3 de julio de 2011

All City: el graffiti llega al iPhone




Los usuarios de iPhone ya tienen disponible la nueva aplicación All City, que funciona como una especie de buscador de graffiti en las calles. La herramienta permite conocer las pintadas más conocidas en determinada zona de la ciudad, y proporciona instrucciones sobre cómo llegar hasta ellas. Además, los usuarios pueden puntuar las obras y compartir fotografías de otros nuevos graffiti que vayan descubriendo. La aplicación también se vale de los perfiles de la galería fotográfica Flickr para que navegar por las imágenes resulte más cómodo y accesible. Para los viajeros interesados en el arte urbano, puede ser especialmente útil a la hora de encontrar las obras de graffiteros famosos, que a menudo están ocultas por las ciudades.

Sus creadores, Marcus White y Kayce Thompson, afirman que All City “anima al diálogo entre los usuarios”, que pueden compartir las ubicaciones de algunos graffiti o alertar a los demás si una obra resulta dañada o borrada. Ambos han desarrollado una página web que se actualiza con información sobre exposiciones de graffiti, entrevistas a artistas urbanos y otros eventos centrados en Estados Unidos y en algunas capitales europeas. A través de All City se ponen en contacto artistas, aficionados, fotógrafos o turistas que han creado una red para difundir el arte urbano por todo el mundo, a través de sus teléfonos móviles.

Puedes encontrar ésta y más noticias en El Despiece

domingo, 5 de junio de 2011

Grafitti para vender coches

Las marcas de coches han encontrado un nuevo filón. Quieren presentar sus vehículos como juveniles, modernos, innovadores, transgresores y, por encima de todo, urbanos. Y se han dado cuenta de que la expresión gráfica de todas estas características se encuentra en el grafitti.

Ésa debe ser la conclusión a la que llegaron los creativos de la agencia McCann Germany cuando decidieron incorporar obras de los artistas DAIM y Loomit en el spot televisivo del nuevo Opel Corsa. En el anuncio, los grafitti aparecen integrados en los espacios por los que circula el coche, e incluso se mueven para perseguirlo.



Los autores de estos impresionantes murales son dos experimentados grafiteros alemanes. DAIM (Lueneberg, 1971) comenzó a pintar en 1989. Ha ganado numerosos concursos, ha colaborado en la organización de eventos como el festival Urban Discipline de 2000 a 2002, y ha participado en diversos proyectos benéficos. En 1996 entró en el Libro Guinness de los récords por haber pintado el grafitti más alto del mundo: el 'Zeichen der Zeit" ("Signo de los tiempos") de Hamburgo. En este proyecto trabajó junto a Loomit, el otro grafitero que colabora en la campaña de Opel.

En una breve entrevista, ambos autores comentan cómo fue el proceso creativo para la marca de coches, y resumen el 'making of' de los murales para el anuncio. "Trabajar en el dominio público, trabajar al aire libre, tener que lidiar con el clima y con la gente que se acerca para decirte que no les gusta lo que estás haciendo, o con otra gente a la que le encanta y te elogia... En muchos sentidos, es la interacción directa, la inspiración directa, simplemente sentir que trabajas en un ambiente abierto...es lo que hace que ser un autor de grafitti y un artista callejero sea especial", señala DAIM.

Pero si Opel ha contado con dos grafiteros y con la cantante alemana Lena para su spot, Nissan no ha querido ser menos. Para la presentación de su nuevo Nissan Qashqai, que definen en sus anuncios como 'Urbanproof' ('a prueba de ciudades'), han recurrido a tres tipos de arte urbano en sus spots: el skate, el grafitti y lo que se ha denominado como 'artistic paintball', una variante de las batallas con bolas de pintura que tiene una finalidad estética.

Aunque finalmente no ha llegado a emitirse, el anuncio de Nissan Qashqai referente al grafitti es particularmente bello y original, y ha contado con la colaboración del artista francés Dran. Los personajes de Dran resucitan mediante la animación y persiguen al vehículo por avenidas, túneles, puentes y aparcamientos.



Además, Nissan impulsó el portal Qashqai Urban Life, donde ofrece una agenda cultural de ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao, con reseñas de las principales tiendas de discos, pubs, cines, teatros y eventos culturales. En la sección "QQ Art & Cult" pueden encontrarse entrevistas con diferentes artistas urbanos: creadores del body painting, escultores, skaters...

Como remate, Nissan ha celebrado la segunda edición de los premios Streetart Qashqai Urbanlife, en el que han participado más de 250 piezas audiovisuales relacionadas con el arte urbano. El primer clasificado ha obtenido como premio un viaje al festival Sonic Festival de Tokio. Una forma de promocionar el arte urbano, antaño marginal, a través de una gran marca.

sábado, 28 de mayo de 2011

Sentados en el bordillo con...Merche Muela


Merche Muela, autora del blog "El Artefacto Urbano",
en el exterior de la biblioteca general
de la Universidad de Alicante
(mayo 2011)


Visionarios, agitadores, activadores, emprendedores, innovadores, transgresores, experimentales, alternativos... Detrás de estas manidas etiquetas se presentan a menudo los más variados tipos de artistas urbanos, desde escultores hasta performers. En muchos casos, estos títulos no sirven más que para disfrazar un exagerado esnobismo, unas ganas de ser diferentes y originales, pero perdiendo de vista al público, que debería ser siempre el destinatario.

A Merche Muela (Alicante, 1992) no se le percibe ningún interés por encajar en cualquiera de estas categorías. Trabaja en sus proyectos con sencillez y paciencia. No pretende verse como una artista. Busca, sobre todo, que el público participe y sea cómplice de sus propuestas, que reflexione y reaccione ante ellas.

Su idea es sencilla: repartir unos cuantos cubos de cartón, hechos a mano, en diferentes lugares de la ciudad. En cada cubo, habrá unas instrucciones para que, quien los encuentre, sepa que está participando en una acción y que se espera de él una respuesta. El mensaje del cubo incita a quien lo lee a reflexionar sobre su entorno, a pensar cómo podría mejorarse, y a dar a conocer sus propuestas. Se crea así una red de acción-reacción que permite que los participantes aporten ideas de una forma anónima y creativa.

Las primeras reacciones fueron toda una sorpresa para Merche. “No me esperaba que la gente fuera a encontrar los cubos y a molestarse en responder”. Pero había personas que tropezaban con ellos y que decidían contestar, enviando una fotografía de sus respuestas. Normalmente, se trataba de mensajes autoadhesivos pegados en paredes, muros y fachadas: “Esto me importa”, “Esto es para concienciart” o “Está todo manga por hombro”. Pequeños fogonazos en la conciencia de los transeúntes, quizá cansados o hartos del paisaje urbano, y plateándose por una vez cómo modificarlo.

La propia autora reconoce que todo comenzó como parte de un proyecto de la carrera de Arquitectura: el taller de Acupuntura Urbana. El concepto de ‘acupuntura urbana’ consiste, a grandes rasgos, en intervenir en un pequeño punto de una ciudad para intentar rehabilitarlo, mejorarlo, devolverlo a la vida. Algo similar al efecto de clavar una aguja de acupuntura en un miembro enfermo, para tratar de que se restablezca allí el flujo de energía.

Merche aprendió bien la lección y supo sacarle partido en una ciudad en la que, según opina, no hay demasiado reconocimiento para el arte urbano, no existe la misma cultura que en otras ciudades. Pero ella revela ansias por aprender y una mente abierta a conocer lo nuevo. "Hasta que comencé la carrera, no me había interesado nunca por el arte urbano, y no pensaba que me fuera a gustar tanto", confiesa.

El tema le atrajo y fue investigando. Así descubrió a Invader, conocido por sus mosaicos de ‘marcianitos’ en las calles de París y de medio mundo, y decidió hacerle una especie de homenaje en Alicante. Para situar sus figuras, Merche escogió las paredes del Barrio, el casco antiguo, una zona que le gustaría ver rehabilitada y convertida en “algo similar al barrio de Malasaña en Madrid”. Afirma que es su parte favorita de Alicante, y que tiene “mucho encanto y muchas posibilidades”.

Tal vez se trate de potenciar la vida diurna en El Barrio. O quizás sea cuestión de abrir sus espacios a los artistas urbanos. A gente como Merche, con ganas, ilusión e ideas propias. A ver si así se reactivan de una vez las zonas más tradicionales de Alicante. A ver si así los ciudadanos aprenden a valorar lo que tienen, y se replantean cómo podrían aprovechar y cuidar mejor su espacio. Y puede que unos mensajes, encerrados en unos cubos y lanzados a las aceras, ayuden a salvar a muchos lugares del naufragio.


PUEDES ENCONTRAR LOS CUBOS DE MERCHE EN:
-Las Manolitas
-La Decoradora
(ambos en la calle Canalejas de Alicante)

martes, 24 de mayo de 2011

Acampada Alicante: el arte también toma la plaza


Una manifestante lee los mensajes
por la democracia real
que se han ido dejando en la
acampada de Alicante
(Plaza de la Muntanyeta)
Vía: Alicante Siempre


Quien piense que en las protestas del movimiento Democracia Real Ya el arte está ausente se está equivocando de pleno. En muchas de las consignas que se gritan a voz en cuello, en muchas de las reflexiones que se escriben en pancartas o carteles sobre las aceras, hay más poesía y más esperanza que en las sesudas antologías que cogen polvo en las bibliotecas.

En la acampada de Alicante, alguien agarra el megáfono y recita a Neruda, y sorprende ver cómo sus versos encajan con el sentimiento colectivo. Alguien coge una guitarra, o se sienta sobre un cajón flamenco, o se planta ante un micrófono, y con su música levanta el ánimo de los presentes. El arte también es realmente democráctico, y puede participar quien quiera.

Si definimos 'arte' como una expresión humana, que pretende provocar un sentimiento y persigue una intencionalidad estética, nadie puede olvidarse de Sol. Cerca de treinta mil personas en completo silencio, agitando las manos para demostrar que están unidos en una misma causa...es un espectáculo que conmueve y que, además, es bello e hipnótico.

Con las pancartas ocurre algo similar. Transmiten un mensaje claro y directo pero, además, muchas de ellas buscan ser orginales y atractivas, llamar la atención colgadas de los grandes andamios. La acampada de Sol ha organizado una comisión de artes gráficas, y también organiza talleres y performances. Hay reuniones de grupos de clown y de circo, asambleas de teatro. Lecturas dramatizadas, tango. A todas horas vemos conciertos de músicos que se han animado a apoyar a los manifestantes. Saben que esto no ha hecho más que empezar.

Y es un acierto. Los miembros del movimiento 15-M han entendido que el camino más directo hacia la revolución es la creatividad. La capacidad de tener sueños alternativos, nuevos y diferentes. La energía y la lucidez para hacerlos realidad. Han sabido canalizar su indignación, que ahora se ha transformado en algo mucho más constructivo: ilusión y fe en un futuro posible, en el que hasta hace una semana nadie parecía creer.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Centrados en el grafitti?


Francisco Camps en el acto de campaña del PP
dedicado a la cultura valenciana
Foto: José Cuéllar
Vía El Mundo

(9/5/2011)



El actual President de la Generalitat Valenciana y candidato a la reelección, Francisco Camps, prometía el lunes convertir a la Comunidad Valenciana en la primera de España a nivel de Cultura, gracias a "una importante inversión" en este campo. Pronunciaba su discurso delante de un mural, obra de Plàcid Cervera, en el que podía leerse el lema de la campaña electoral del Partido Popular de la Comunitat para las elecciones autonómicas: "Centrados en ti". No faltaba el logotipo del PPCV, azul y con la clásica gaviota.

¿Considera Camps el arte callejero, y en especial el grafitti, como una forma de Cultura (de la que lleva mayúsculas)? ¿Se acordará de los espacios para la creación de grafitti legales si gana las elecciones del 22 de mayo? ¿O solamente se apoya en los artistas del aerosol si le ayudan a difundir consignas y eslóganes?

martes, 10 de mayo de 2011

El día en que Elche salió a la calle


La Compañía Dementes (Madrid) saluda al público
antes de comenzar
su actuación
en 'Elx al Carrer'

(Plaça Congrés Eucarístic, mayo 2011)



Elche está todavía de resaca. La ciudad se recupera de la fiesta del pasado fin de semana, cuando acogió la sexta edición del Festival de artes de calle "Elx al carrer". Durante tres días, las calles, plazas, parques y replacetas del centro se han llenado de acróbatas, malabaristas, clowns, actores y mucha, mucha magia. Los personajes más peculiares aparecían al doblar cada esquina, y todo era posible.

En esta edición, el programa ha incluido actuaciones de danza, teatro, música, performances, percusión o artes circenses. Se han dado cita compañías de pueblos de toda la provincia, pero también han acudido grupos de artistas desde otros puntos de España, como Madrid, Barcelona, Granada, Burgos o Ibiza. Y, como cada año, los visitantes han podido disfrutar del zoco de la plaza Eres de Santa Llúcia, una feria de artesanía en la que podían encontrarse objetos muy variados, todos hechos a mano.

Un puesto del zoco de artesanos
(Plaça Eres de Santa Llúcia)


La oferta de actuaciones comprendía desde espectáculos de teatro infantil, cuentacuentos o canciones pensadas para los más pequeños, hasta performances o monólogos dirigidos a un público más adulto. Las organizaciones ilicitanas Asfeme (Asociación de Familiares de Enfermos Mentales) y Aspanias (pro discapacitados psíquicos) también participaron en el Festival. La primera representó una obra de teatro social en la Replaceta de La Fregassa, mientras que el Coro de Gospel del Club de Ocio de Aspanias ofreció un concierto. De esta manera, ambas asociaciones dieron a conocer su labor de una manera original y creativa.


Un momento del espectáculo 'SuperF',
dirigido a público infantil

(Plaça de les Flors)


La organización ha aprovechado las callejuelas peatonales del centro de la ciudad, que van haciendo recodos o desembocando en pequeñas plazas, como escenarios para las actuaciones programadas. Así, el público se ha ido concentrando en lugares como la Glorieta, la plaça del Congrés Eucarístic (junto a la Basílica), la plaza de las Flores o la Replaceta de la Fregassa. Además, junto al Palacio de Altamira se instaló el escenario Alternactiu, donde se ofrecieron conciertos durante toda la jornada del sábado.

Según afirman los propios organizadores en una carta adjunta al programa del Festival, 'Elx al Carrer' se organiza sin ánimo de lucro y gracias a la participación de voluntarios. Aunque cuenta con la colaboración de las Concejalías de Juventud, Cultura y Fomento del Ayuntamiento de Elche, el presupuesto para el Festival se ha ido reduciendo año tras año. En esta última edición, sólo ocho compañías han cobrado un caché por participar en el evento, mientras que el resto han actuado gratis, 'pasando la gorra' para recaudar dinero entre el público asistente.


Actuación musical en el zoco
(Plaça Eres de Santa Llúcia)


Más allá de lo económico, la verdadera finalidad de Elx al Carrer es, según los organizadores, "reinventar la ciudad" y "ser una plataforma de promoción para compañías y artistas locales". En agradecimiento a los artistas que contribuyen a darle vida una vez al año, Elche muestra su cara más acogedora para todos los visitantes, y el pueblo en pleno sale a la calle.